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martes, 14 de abril de 2015

¿DE BUENA QUÉ?

La Junta Electoral ha confiscado los 29.429 ejemplares que se iban a repartir del diario municipal del Ayuntamiento de Logroño, por considerarlos susceptibles de saltarse la Ley Electoral. 

El diario "De buena fuente", lo sabemos todas, es un medio público de propaganda para los partidos que ocupan el Ayuntamiento, mayoritariamente el PP. ¿A cuántas casas llega este panfleto? Tras llamar insistente al 010, número de atención ciudadana, sin obtener respuesta alguna, salvo la de un inhumano contestador diciendo "indisponibilidad temporal de red", he llamado al Ayuntamiento de Logroño, y han tenido a bien decirme que la cifra de suscriptores para recibir el diario municipal "De buena fuente" es de 29.429, cifra concretamente del último número del 10 de abril. Quiere decir pues, que el Ayuntamiento de todas y todos ha enviado 29.429 panfletos electorales del PP. Además, hay que destacar que el uso de los medios públicos del Ayuntamiento para beneficio electoral es una costumbre que ya practicó el PSOE cuando gobernaba junto con el PR+. Esta costumbre parece no tener sanción más allá de la retirada de los ejemplares por parte de la Junta Electoral, pero creo que tiene que tener una sanción política en las urnas por parte de los ciudadanos. 




De buena fuente, Nº 1262, 10 de abril de 2015. <<http://www.xn--logroo-0wa.es/wps/wcm/connect/bec2ce8047f3393185fcdfa9c434ad4d/DBF+1262.pdf?MOD=AJPERES&CACHEID=bec2ce8047f3393185fcdfa9c434ad4d>>

jueves, 9 de abril de 2015

RECORTAR, ROBAR, MENTIR.

El acrónimo del eslogan del PP corresponde, curiosamente, con el acrónimo del principio psicoactivo del cannabis, THC.

El uso de los infinitivos en los discursos políticos no es baladí ni arbitrario. El lema para las próximas elecciones autonómicas y municipales del Partido Popular se compone de tres infinitivos: trabajar, hacer, crecer. 
Con este eslogan para las elecciones pretenden demostrar sus buenas intenciones, pero para mí se deduce la fragilidad de todas las ideas y proyectos que tiene el PP para nuestras comunidades, ciudades y pueblos.
¿Trabajar quién? ¿Hacer quién? ¿Crecer quién? El recurso del infinitivo, por su carácter abstracto, puede no darles muy buenos resultados. Si querían no decir nada, lo han conseguido eligiendo la forma verbal menos declarativa. ¿Trabajar cuándo? ¿Hacer cuándo? ¿Crecer cuándo?
La sin respuesta y la deshumanización del Partido Popular están definidas en un eslogan antipersonal. 

domingo, 18 de enero de 2015

ABAJO Y A LA IZQUIERDA

Sabemos que hay que ganar las instituciones mediante la unión en un frente común, porque “si no marchamos unidos nos ahorcarán por separado”.



El 15-M nos ha traído un lenguaje renovador, un lenguaje para analizar la realidad de la calle. La tradicional dicotomía entre izquierda y derecha ha sido enriquecida a golpe de megáfono con lemas como: "somos los de abajo y venimos a por los de arriba" o "si las de abajo nos unimos los de arriba se caen". Ahora, frente a los que con los términos arriba y abajo nos quieren hacer creer que nos encontramos ante una nueva fórmula binaria, otros, podemos considerar estos nuevos puntos de vista, como complementos con los que mejorar la evidente precariedad de la vieja política. No pretendo aquí resolver la cuadratura del círculo, en La Rioja corro, pero solo teniendo en mente el plano cartesiano y adecuándolo, el análisis quedaría casi completo. El eje horizontal define lo político y el eje vertical lo social. Los dos cuadrantes superiores, las rentas altas, los de arriba, son, en palabras trastocadas del 15-M, el 10%. Los dos cuadrantes inferiores, los de abajo, se definen en este lenguaje quincemayista como el 90%. Pensando siempre en el sistema de Descartes, el eje horizontal representaría la dualidad izquierda y derecha, que se corta por el eje de lo social. En la derecha encontramos a poco más de 11 millones de personas, los votos que logró el PP en las pasadas elecciones. Por defecto o por afecto, el resto, queda a la izquierda. Siempre hay que considerar a aquellos que ejercen su derecho a no ejercer su derecho a votar, que en las últimas generales ascendieron un 3%, alcanzando casi 10 millones de no votantes. En el origen, donde se cruzan los ejes izquierda y derecha, arriba y abajo, se sitúan aquellos de los que se presume una calculada ambigüedad ideológica. Esta ambigüedad viene definida por un baile entre los cuadrantes, a veces, arriba, a veces, abajo, a veces, a la izquierda, y, a veces, a la derecha. Como en todo análisis político-social, se nos presentan dificultades a la hora de situar en determinado cuadrante a grandes colectivos. Por ejemplo, cuando el PSOE reformó el artículo 135 de la Constitución, de la mano del PP, se sitúo automáticamente a la derecha y en manos de los de arriba, pese a su condición de "socialista". Otro ejemplo, de complejidad analítica, se puede encontrar entre aquellos votantes del PP fruto del despecho de los anteriormente citados. En cambio, cuando la corrupción nace en las entrañas de un "Partido Podrido", no hay duda alguna, siempre han sido y serán los de arriba a la derecha. Hay una indiscutible levadura que ha levantado esta rica tarta democrática. Algunos hemos estado y estamos abajo, en las calles, luchando. Luchando por el derecho a una vivienda digna, reivindicando la dación en pago y el alquiler social, luchando por el derecho a la educación pública, laica y gratuita, por una sanidad pública universal, por unos servicios sociales a la altura del drama de la crisis y de las necesidades de la gente, luchando por la democracia, por la libertad y por la dignidad, en resumen, por pan, trabajo y techo. En estos momentos, más que nunca, tenemos que conquistar nuestro futuro. Sabemos que hay que ganar las instituciones mediante la unión en un frente común, porque “si no marchamos unidos nos ahorcarán por separado”. Algunos, señoras y señores, sabemos muy bien dónde nos encontramos, abajo y a la izquierda.