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domingo, 16 de marzo de 2014

EL YA CONSABIDO MUNDO AL REVÉS


En el mundo al revés todos los animales hacían lo contrario a lo que tenían que hacer. Los cangrejos andaban para adelante, los castores plantaban árboles, los murciélagos volaban de día, los antílopes comían leones, las tortugas corrían y el leopardo se arrastraba. Las palomas cagaban en el suelo y no en las cabezas de otros animales, los canarios no cantaban, lloraban, los loros hablaban y los humanos repetían. Yo humilde cuervo, decidí ser fiel a mí mismo y no me resigné a ese mundo al revés. No paré de hacer lo que consideraba tenía que hacer. Al mismo tiempo, apelaba al resto de animales para que abrieran los ojos y se dieran cuenta de a dónde estábamos llegando. Al principio, todos me negaron que tuviésemos un problema, pero tras la evidencia no les quedó otra que reconocer que estaban en el error. A partir de ese momento, llegó lo frustrante para este pobre e insignificante cuervo. Un cangrejo andaba para adelante, me animaba a seguir haciendo lo que estaba haciendo. Los murciélagos, a plena luz del día, no paraban de corear mi nombre reconociendo mi labor. Mientras un antílope perseguía a un león, una tortuga corriendo paró para darme la enhorabuena por mi lucha contra ese mundo al revés. Una manada de leopardos, de esos que andaban reptando, no pudo evitar preguntarme cómo iba eso de mi lucha contra el mundo al revés. Un grupo de canarios llorones, palomas bien cagadas y loros que hablaban, le dieron "me gusta" en una foto que subí a facebook, como era de esperar, los humanos repitieron la operación. Y aquí estoy, yo un cuervo y pocos haciendo lo propio. Al final, quiero a todos estos animales ignorantes. 



No es malo estar en el error y no saberlo, eso se llama inconsciencia, lo malo es estar en el error, saberlo, y no hacer nada para salir de él, eso se llama ignorancia. (cosecha propia)

sábado, 15 de febrero de 2014

BIEN ES IDA DEMOCRACIA



Bienvenida dictadura,

bien son idos los derechos,

que canto con amargura,
la muerte sobre mi pecho.
La gente nunca te quiso,
ni defender tu puesto quisieron,
y me hicieron caso omiso,
y pronto se arrepintieron.
¡Qué viene la dictadura!,
los azules con los palos,
¡qué se va la democracia!,
que muchos ya lo avisaron.
Que una vez que se ha ido,
que vuelva ya es muy difícil,
¿cómo será, cómo habrá sido?
preguntaron infelices.
Respondieron oprimidos,
¡qué estabais viendo la tele!,
y mientras cuatro gritamos,
mientras nos daban a palos,
allí estabais vosotros,
mirando desde el estrado,
impasivos e impávidos.
Ahora llora el pueblo entero, 
que ha muerto la democracia,
pero que quede muy claro,
el entierro ya ha pasado,
que llegáis bastante tarde,
que ha muerto desde hace rato,
y mientras unos lloraban, 
con este llanto amargo,
allí riendo estabais, 
de la pena que ahora canto. 


Estoy tan harto. Asesinan a emigrantes. Detienen a personas simplemente por lo que piensan. Censuran con editoriales antiabortistas y, para cargarse el derecho a la información, impiden la entrada de periodistas a una rueda de prensa. Estoy harto. Un chalé que hipotecará Villamediana y una sede que baja la verja y no se acuerda de nada. Pero no me parece algo grave, no, eso no es lo grave.



Lo flagrante, lo humillante es que nadie dice nada. Lo verdaderamente matador es eso, la nada. Nada ni nadie. Y allí estábamos cuatro gatos, cuatro gatos que gritábamos y que tocamos los cojones como nadie, pero cuatro gatos. ¿qué tiene que pasar? Como plañideras a llorar. A llorar por el fin de la democracia y de la libertad. Esto es lo que siento y así lo expreso. Escribo como lo siento y siento lo que ahora escribo, así lo expongo a mi pueblo que deje de ser borrego.

jueves, 4 de julio de 2013

FALSA DIGNIDAD

FALSA DIGNIDAD

Hacer lo que uno quiere, tener plena libertad en la toma de decisiones personales no es tener la poderosa y valiosa dignidad. La dignidad además es ese valor que los demás reconocen en ti y no puedes otorgártelo a ti mismo. De igual manera cada uno debe reconocer la dignidad de todo ser humano por el hecho de serlo. Este valor inherente al ser humano no puede contemplarse de forma aislada en el plano personal, y no se goza de plena dignidad hasta que las tomas de decisiones implican al colectivo y por tanto a tu vida. En definitiva podemos distinguir dos aspectos fundamentales y bajo mi opinión contradictorios para definir “dignidad”, que es algo innato del ser humano pero que debe ser reconocido u otorgado por otros. Además implica también la libertad personal y colectiva en la toma de decisiones.
Algunos caminan erguidos con la creencia de poseer la dignidad, y otros agachando la cabeza creen haberla perdido sin saber que son más dignos que los primeros. Puede que la dignidad de algunos se sostenga sobre la indignidad de otros, que se necesite un equilibrio para mantener a los más “dignos”. Puede que sea necesario plantearse si privar la dignidad de otros implica destrozar la tuya propia.
Dejar de buscar esa toma de decisiones, no buscar ser libre más allá de la jaula que te encierra, nos mantiene en un estado placentero, sin preocupaciones, sin falta de criticas a nada, totalmente sumiso a lo que venga, y tranquilo. Al no oponer resistencia, al no participar en la vida pública y al haber eliminado esa posibilidad, la resignación se adueña de todo y da paso a la omisión, la dejadez y la ignorancia.
Sin acritud, quizás lleven razón y vivir en la ignorancia no esté tan mal, es, hay que decirlo, una opción muy indigna y es ¿respetable?
No lo afirmo ya que tengo dudas sobre el respeto que merecen las personas impasibles, inmóviles.
Si lo pensamos fríamente ¿acaso no son cómplices de tu falta de dignidad? ¿acaso no es su falta de acción lo que perpetúa y mantiene el sistema de indignación? ¿acaso no son ellos los únicos que pueden cambiar las cosas?